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Nuestra historia

Finnela empezó con una pregunta que muchas mujeres no llegan a hacerse nunca: ¿y si nunca fue culpa mía?

Durante años, su fundadora vivió lo que viven tantísimas mujeres con TDAH. Empezar y no terminar. Las semanas que no tenían ningún sentido: nítida un día, perdida en la niebla al siguiente. Que la llamaran capaz y caótica en la misma frase, y creer en voz baja que el problema era ella.

No lo era. Era un cerebro con TDAH moviéndose con sus propias hormonas, mes tras mes, y casi nadie estaba conectando esas dos cosas. Ni los médicos. Ni las apps. Ni los consejos infinitos que solo funcionan para cerebros hechos de otra manera.

Finnela es lo que ella habría querido que existiera entonces. Un sitio que ve la foto entera, el cerebro y el cuerpo, juntos. Que explica en vez de juzgar. Que es honesto con lo que es: ni un diagnóstico ni una médica, sino entender de verdad y una compañera que lo entiende.

Estamos solo al principio

Finnela es pequeña y nueva, y con eso también somos honestas. Nace de mujeres que han vivido esto desde dentro, y crecemos con cuidado: traemos a las personas adecuadas, el cuidado adecuado, el conocimiento adecuado, para que todo lo que hay aquí sea a la vez cálido y sólido.

No somos una clínica que te habla desde arriba. Somos las que hemos estado donde tú estás, construyendo lo que necesitábamos y nunca tuvimos. Y llegas lo bastante pronto como para crecer con nosotras.

finnela.

Para mujeres con TDAH y el vaivén de sus hormonas.

Solo cuando tengamos algo de verdad que contarte.

Puedes darte de baja cuando quieras.